Almagro, un romántico en busca de su mejor nivel | Argentina Open ATP

Almagro, un romántico en busca de su mejor nivel

El murciano venció a Ramos y ya está en cuartos.

Buenos Aires, 26 de febrero, 2015.- “Me he vuelto a sentir tenista”, le decía Nicolás Almagro a los medios en la zona mixta, allí donde el periodismo se encuentra con un tenista sudado, agitado por el esfuerzo del partido y con las emociones a flor de piel. En 2015, el murciano de 29 años retornó de una larga inactividad por lesión. En el Argentina Open, al vencer hoy a Albert Ramos por 6-4 y 6-3, Almagro dio un nuevo paso hacia su recuperación.

“Volver a ser cuartofinalista en un torneo como éste me llena de felicidad”, dice con simpleza pero con auténtica alegría. Desde su vuelta a las canchas, a comienzo de esta temporada, el español jugó seis torneos, incluido Buenos Aires. Una fascitis plantar en su pie izquierdo lo obligó a parar en Roland Garros, donde solo aguantó cinco games antes de retirarse frente al estadounidense Jack Sock. A partir de allí, todo fue sufrimiento, pérdida del ranking y, sobre todo, la imposibilidad de disfrutar dentro de una cancha.

“Poco a poco voy cogiendo ritmo de competición. Estoy volviendo a sentirme tenista. Ojalá que el futuro sea más tranquilo que el último 2014, que fue algo turbulento”, comenta Almagro, campeón del ATP de Buenos Aires en 2011, y quien en cuartos de final se enfrentará a su compatriota Tommy Robredo o al argentino Renzo Olivo.

Durante aquellos casi ocho meses de inactividad, Almagro encontró un apoyo incondicional. Un soporte que mudó el oscuro panorama que significa el obligado atasco que generan las lesiones. “Camino al matadero”, decía en chiste cuando comentaba el compromiso con su novia, ocurrido el pasado diciembre. En Buenos Aires está junto a su madre y también a su futura esposa. Después del sufrimiento, todo se disfruta aún más y Nico lo entiende a la perfección.

“Me siento totalmente realizado. He encontrado una persona de las que yo pensaba que no quedaban. Una persona diez, muy tranquila, que entiende perfectamente mi vida. Me compenetro con ella al cien por cien. Alegría pura y dura”, le dice Almagro a argentinaopenatp.com. “Poco a poco hemos ido recorriendo un camino juntos. Un 2014 que para mí fue realmente un camino de espinas, ella hizo que las espinas se convirtieran en rosas. Todo lo que parecía que iba a ser imposible de superar, fueron pasando los días, me fui encontrando mejor y qué mejor compañía que poder compartir la vida con una persona que te hace todo tan fácil”, narra con toques de poesía, posiblemente generados por el amor.

En sus numerosas visitas a Buenos Aires, Almagro ha tenido sus cruces con el público argentino. Él admite su fuerte temperamento. Descubrir esta nueva faceta es llamativo, él lo explica. “Todo el mundo se piensa que soy igual de agresivo fuera de la pista que dentro. No es así. Tengo mi carácter. No me gusta perder a nada. Ella dice que soy un romanticón. Siempre he sido una persona muy cercana a los míos, muy unida a mi círculo más cercano. Quiero dar lo que ellos me transmiten. Todo lo que mi gente me aporta intento devolvérselo con creces. Si tú crees que es poesía, es mi pura vida y es lo más maravilloso del mundo”, cierra Almagro, un romántico tenista que va camino a la definitiva recuperación.

Por Julián Polo.