"Charlie Gattiker", el premio

El ace de Puppo
Por Eduardo Puppo
 
Buenos Aires, 18 de febrero, 2017.- A la hora de los reconocimientos, el Argentina Open nunca esquivó su responsabilidad histórica de distinguir a quienes dejaron una huella en el tenis nacional. Desde tenistas que anunciaron su retiro hasta otorgarle un espacio relevante al nombramiento del Court Central Guillermo Vilas, como el año pasado.
 
Al llegar a sus instantes de definición, la organización del torneo implementó un premio singular, que referencia a uno de los valores de fines de los setenta: Carlos Gattiker. "Charlie" -como le decían- contaba con dos atributos indispensables en un jugador de tenis, que no siempre suelen enlazarse en una misma persona. Uno, el lógico caudal técnico sin el cual es imposible insertarse en grupos destacados. Otro, un titánico espíritu de lucha cada vez que pisaba una cancha de tenis.
 
No era fácil ganarle un punto, tal cual reconocieron sus exrivales años después de su retiro como tenista profesional, confirmado por su propia descripción: "Si bien muchas veces me costaba levantarme a la mañana para entrenarme, una vez dentro de la cancha siempre entregué todo, hasta la última pelota y sin fijarme en el esfuerzo. Me gustaba el juego ofensivo aunque mi defecto era el saque y mi virtud la devolución y el passing de revés", reconoció. Y, para graficar mejor su tesón y voluntad inquebrantables, nada mejor que recordar su otro apodo: "Huevo", más acorde a su forma de sentir el tenis.
 
A ese atributo tan importante le sumó su constante evolución en los demás aspectos que lo llevaron a ser convocado dos veces para integrar el equipo de Copa Davis. Fue titular en una de ellas, contra los Estados Unidos en 1980, donde jugó el doble junto a Ricardo Cano. Y en la misma temporada fue campeón de la Copa Mundial de Tenis en Düsseldorf, formando el conjunto con Guillermo Vilas y José Luis Clerc.
 
 
Llegó a ser el número 4 del país en 1978 y '79. Su mejor posición en singles dentro del circuito ATP fue 89º (26 de diciembre de 1979) y 110º en dobles (9 de julio de 1984).
 
Tras dejar la práctica competitiva se convirtió, desde el 1º de septiembre de 1985, en uno de los entrenadores de mayor predicamento tanto con jugadores locales como extranjeros: Hernán Gumy, Gabriel Markus, Pablo Albano, Gastón Etlis, Luis Lobo, Daniel Orsanic, el brasileño Fernando Meligeni y el marroquí Karim Alami, entre otros.
 
Como una chicana del destino, aquella fuerza inagotable que mostraba cada vez que empuñaba una raqueta se vio imprevistamente interrumpida. Fue en junio de 1998, cuando le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una enfermedad neuromuscular de origen desconocido en la que falla una parte concreta del sistema nervioso: las neuronas que dan la información a los músculos para que estos se muevan.
 
El Argentina Open implementó el "Premio Charlie Gattiker" al esfuerzo y entrega dentro de una cancha de tenis en la primera edición, en 2001. Estos son los ganadores:
 
2001-Guillermo Cañas
2002-Mariano Zabaleta
2003-Juan Ignacio Chela
2004-Guillermo Coria
2005-Gastón Gaudio
2006-Carlos Moyá (España)
2007-David Nalbandian
2008-Lucas Arnóld Ker
2009-Juan Mónaco
2010-Santiago Ventura (España)
2011-Stanislas Wawrinka (Suiza)
2012-David Ferrer (España)
2013-Carlos Berlocq
2014-Albert Montañés (España)
2015-Nicolás Almagro (España)
2016-Jo-Wilfried Tsonga (Francia)
2017-?
 
Un libro, un homenaje
Los primeros días de junio de 2010, uno de los hijos de Charlie, Wally, publicó el libro "De momentos y sensaciones", una recopilación de situaciones intensas de su vida, relacionados con los pensamientos y creencias de su padre.
 
* Carlos Gattiker falleció el 19 de mayo de 2010.