El fantástico viaje de Bottini

El coach argentino habla de su experiencia con Nishikori.

Por Marcelo Androetto

Buenos Aires, 17 de febrero, 2017.- Como tenista no pudo descollar, pero como coach la rompe. No por nada es el entrenador de Kei Nishikori, el número cinco del mundo. El argentino Dante Bottini es protagonista de una especie de cuento de hadas, cuyo guión se escribió a base de capacidad y esfuerzo.

Los caminos de Bottini -quien durante su carrera probó suerte en torneos futures, challengers y satélites, y llegó a ser número 827 del mundo- y del tenista japonés se cruzaron en la academia de Nick Bolletieri, en Florida, Estados Unidos.

Desde entonces, hace casi siete años, jugador y coach forman un tándem inseparable que supo hacerle espacio posteriormente al ex número dos del mundo Michael Chang como coach part-time: la pareja se transformó en equipo y Nishikori llegó al top five.

En una entrevista exclusiva con www.argentinaopenatp.com, Bottini, de 37 años, revela los detalles de su relación con Nishikori y de su apasionante recorrido con el japonés en el circuito.

La química con Kei. “La relación se dio de a poco. Los primeros meses nos fue bien, nos ayudaron los resultados y arrancamos con el pie derecho, con el tiempo se fue afianzando mucho más”.

Las barreras culturales. “Hubieron muchas barreras, somos muy diferentes, igualmente los dos hacía mucho tiempo que veníamos viviendo en Estados Unidos, así que era como mix. Lógicamente hubo un montón de choques culturales pero nada que no se pudiera resolver charlando, fuimos los dos aprendiendo de cada uno”.

La locura por Nishikori en Japón. “Últimamente tiene que salir con gorrita, lentes, se encapucha para salir a cenar, lo que despierta allá es increíble, es el deportista del momento en los últimos tres años”.

Ni en sus mejores sueños. “Nunca imaginamos cuando empezamos en 2011 y él era 98 del mundo (que Kei estaría en el top five), así que es una muy grata sorpresa. Estamos conociendo el potencial que tiene Kei, que es increíble”.

Qué le falta a Kei. “La experiencia ya la sumó, le falta por ahí ganar un Masters 1000, que ya ha estado cerca, le falta ganar un grande, y después va a ganar la confianza necesaria para seguir todo el año así”.

El aporte de Dante. “Yo creo que le he aportado confianza, motivación para que los entrenamientos no sean aburridos, cosa de sacarle un poco más el juego, que no sea tan estricto…”

La pasión por River. “Obviamente, es mi equipo, lo sigo bastante cuando viajo, y a Kei le muestro videos, fotos, lo que es ir a la cancha acá, que es muy lindo. Dos años atrás estuvimos jugando la final (del Mundial de Clubes) en Japón y le decía ‘¿ves? Ese es mi equipo, mirá lo que hace’ Así que más vale que sea de River”.