Emiliano Massa: el primer compañero de Nishikori

Luego de once años, Nishikori y Massa, campeones del dobles de Roland Garros Junior 2006, se volvieron a ver durante el Argentina Open.

Por Julián Polo

Buenos Aires, 16 de febrero, 2017.-  Emiliano Massa y Kei Nishikori empuñaron una raqueta por primera vez en su vida a los cinco años. Como junior, el japonés llegó a ser 7° del ranking ITF; mientras que el argentino fue 20°. En 2006, Massa y Nishikori unieron sus fuerzan en París y se consagraron campeones de dobles junior de Roland Garros. Ambos tenistas auguraban un futuro promisorio, pero, como suele ocurrir tantas veces en este deporte, las lesiones son letales. Nishikori, máxima figura del Argentina Open presentado por Buenos Aires Ciudad, tiene 27 años y es 5° del ranking mundial; Massa tiene 28 años, llegó a ser 845° del mundo, se retiró a los 23 y en la actualidad dirige su propia academia de tenis. Un mismo comienzo, un desarrollo similar, pero un desenlace diferente. Ayer, luego de la victoria del nipón ante Diego Schwartzman, estos dos ex compañeros se volvieron a reunir en Buenos Aires.

“Estás grandote…”, fue lo primero que Nishikori le dijo a Massa, durante el encuentro que se llevo a cabo en la sala de jugadores del torneo. Después de algunos abrazos, el argentino le pidió el número de teléfono para prolongar el contacto. Hacía once años que no hablaban y para el formoseño, quien se retiró prematuramente, Nishikori resume el momento más destacado de su carrera.

Después de que Nishikori le escribiera su número para poder chatear por Whatsapp, ambos recordaron el título de Grand Slam obtenido en París. “Fue una experiencia grandiosa. De hecho fue la primera vez que ambos ganamos un título de Grand Slam Junior. A pesar de que fue en dobles fue una gran experiencia. Todavía recuerdo mucho. Fue muy bueno jugar junto a él. Fue la primera oportunidad de conocer a los argentinos. Ahora, mi coach es argentino. Tengo grandes recuerdos de su país”, le decía el asiático a argentinaopenatp.com.

Mientras que Emiliano contaba: “Recuerdo todo. Desde los primeros partidos hasta los últimos. Como lo había comentado en algún momento, me quedo con la gran persona que fue Kei conmigo. Evidentemente sigue siendo igual. Estoy muy contento por este encuentro. Feliz”. Para concretar esta iniciativa coordinada por el Argentina Open, Massa manejó desde la ciudad de Formosa hasta Buenos Aires. Diez horas tomando el volante para tener diez minutos junto a su amigo de la adolescencia.

LA HISTORIA

Poco tiempo antes de que comenzara Roland Garros Junior 2006, Emiliano Massa, quien era el vigente campeón de dobles, no tenía pareja para defender su título. Ante la urgencia de la situación, el argentino decidió arrimarse a una computadora y tipear un mail para un conocido que lo podía ayudar. Ese conocido era el peruano Cesar Castañeda, quien por ese entonces era coach de Kei Nishikori en la Academia IMG, ubicada en Brandenton. El formoseño sabía que este nipón, a quien había vencido una vez en singles y dos en dobles, era muy talentoso. Además, ninguno de los dos tenía compañero. Castañeda aceptó la propuesta y, a los pocos días, debutaron como dupla.

“Fue mi primer gran resultado en un Grand Slam Junior. Aunque no lo creas, mis resultados como junior nunca fueron excepcionales. Entonces ese fue un gran logro para mí. El coach que me entrenaba en la Academia IMG por ese entonces eligió un compañero y trabajamos juntos. Para los dos fue algo muy grande haber ganado el título de dobles en París”, le contaba Nishikori a argentinaopenatp.com.

Una de las estrategias que los llevó a ser campeones fue la táctica australiana. Esta jugada, en la cual uno saca y el otro espera agachado en el centro de la cancha, era uno de los experimentos que Massa y Nishikori realizaron en París. Sin embargo entablar una conversación para llevarla a cabo este recurso no era sencillo. La gran falencia que tenía la pareja era la comunicación.

Cuando Nishikori llegó a los 13 años a Estados Unidos, para entrenar en la prestigiosa academia de Nick Bolletieri –formador de Andre Agassi y Jim Courier, entre otros tenistas-, el asiático no hablaba ni una palabra en inglés. Expresar sus opiniones era imposible. “Fue duro al principio, pero empecé a aprender el idioma paso a paso. Para mí, lo mejor fue haber tenido amigos en el dormitorio. Vivía con cinco o seis chicos en la misma habitación y eso me forzaba a aprender y a hablar inglés. Recuerdo que fueron tiempos divertidos, a pesar de que mi inglés no fuera bueno”, cuenta Nishikori, ganador de 11 títulos ATP.

A los 16 años, Kei había mejorado sus aptitudes comunicacionales, pero igualmente este aspecto era una barrera que aun no había sobrepasado. Por otro lado, Massa apenas lograba hilar algunas frases en inglés. “Los primeros partidos casi los perdemos. Nos costó acomodarnos. Aparte los dos no teníamos un buen inglés, hablábamos muy poco”, le dice Massa a argentinaopenatp.com, quien también admite que algunas estrategias las consensuaban con lenguaje de señas.

A 1100 kilómetros de distancia, Massa recuerda cómo Nishikori jugaba al tenis. Aun se sigue sorprendiendo. “Me parecía que era manejado por un robot, que era conducido por los japoneses (risas). Tenía una explosión que no era normal para la edad. Era igual de potente y rápido que ahora. Esas cualidades ya las tenía desde chico, obviamente al nivel y con la velocidad que le correspondía en ese momento. Era de otro planeta”. Mientras que agrega: “Lo que más recuerdo es su velocidad. No solo para trasladarse, sino también cómo salía la pelota de su raqueta. La tocaba y la bola salía despedida muy rápido. Impresionaba su aceleración”.

En cuanto a la parte humana, el formoseño, quien obtuvo dos Futures en dobles, lo describe a Nishikori como una persona reservada, pero siempre dispuesta a sonreír. “Era un chico muy divertido, pero callado. No lo veías demostrando tanto sus emociones, por lo general se las guardaba. En la cancha tiene muy pocos gestos. En lo cotidiano era buen compañero y una excelente persona para entrenar, porque también pensaba en lo que tenía que mejorar el otro”.

Después de aquel título de Roland Garros, hasta el encuentro de ayer, los tenistas nunca más se vieron. Al poco tiempo, y con tan solo 18 años, Massa se lesionaría su hombro y se retiraría. A pesar de esta complicación física, el argentino volvió al circuito a los 23 años, pero era muy tarde. Su hombro tenía una discapacidad del diez por ciento y le impedía volver a jugar al tenis profesionalmente.

A pesar de que la dupla nunca más se encontró en el circuito, ambos volverían a tener un último contacto. Antes de que Windows Messenger caducara, Massa le habló a Nishikori. “Le escribí. Nos saludamos. Le pregunté si se acordaba de mí. Me dijo que sí y le dije que en algún torneo que jugara lo iba a ir a ver. Desde ahí que no tuve más rastros de él”. Finalmente, el formoseño y el japonés se reencontraron durante el Argentina Open. Realidades diferentes, pero el cariño continúa siendo el mismo.