Encuentro con la nostalgia | Argentina Open ATP

Encuentro con la nostalgia

El Argentina Open Leyendas debutó con el triunfo de la pareja Gaudio-Chela.

Por Marcelo Androetto

Buenos Aires, 12 de febrero, 2018.- El resultado fue lo de menos, aunque Mariano Zabaleta tiene toda la bronca del mundo, como si hubiera perdido una final de un ATP. Gastón Gaudio no la pasó nada mal. A Juan Ignacio Chela se lo vio enchufadísimo. Y Juan Mónaco hizo alusión a que mañana habrá revancha.

El Argentina Open Leyendas hizo su estreno de manera glamorosa. El novedoso torneo dentro del torneo ATP de Buenos Aires no defraudó a nadie: ni a los protagonistas, ni a los espectadores que poblaron las gradas del BALTC para volver a ver a sus ídolos.

En su primera jornada, a la pareja Gaudio-Chela, el Equipo Blanco, se las hizo ver oscuras al dúo rival. Derrotaron al Equipo Celeste, o Equipo Tandilense, por 6-3, en un set de dobles que se jugó con la particularidad de que no había ventaja: en caso de deuce, el próximo punto era el decisivo.

Y como un síntoma de lo que fue el partido, los dos puntos decisivos se los llevaron los blancos. Que contaron con la carta fuerte del Gato, todavía en forma para pegar golpes exquisitos, apuntalado por un Flaco  en sintonía. Rápidamente se pusieron 3-0 arriba, con quiebre en el segundo game. Hubo un intento de repunte celeste cuando Pico se metió más en el partido y Zabala comenzó a acertar más desde el fondo. Quebraron para ponerse 2-5, pero no les alcanzó la nafta para dar vuelta la historia. Y en el noveno game, cuando El Gato fue a la red, la pasó suavemente sobre la red para sellar el resultado. Se escuchó a Zabala gritar: “Noooo”.

Un rato antes, Gaudio había metido un smash fantástico y un drive cruzado divino. También ensayó con éxito una “Gran Willy”, neutralizada con vehemencia.

La gente también jugó su partido. Gaudio, que en un momento levantó sus dos brazos y recibió una ovación, fue el más aplaudido de principio al fin. La gente le recordó la célebre frase “qué mal la estoy pasando” y la transformó en “Gastón, que bien la estás pasando”. Silbó cuando el juez de línea marcó mala una pelota larga del Gato. Le pidieron irónicamente a Chela que aflojara. Y a Mónaco que se empleara más fondo.

Al final, todo el mundo aplaudió de pie la vigencia de las leyendas que alguna vez fueron legión. Mañana, con un set de singles jugado por los cuatro –alternándose en cancha, por equipo- habrá otro encuentro con la nostalgia.