La amistad en el tenis, todo un tema | Argentina Open ATP

La amistad en el tenis, todo un tema

Los jugadores opinan sobre los bemoles de hacer amigos en el circuito.

Buenos Aires, 27 de febrero, 2015.- “Espero que cuando nos retiremos sea diferente, pero ahora mismo es difícil porque jugamos partidos importantes, con mucho en juego, y no se puede ser grandes amigos”, decía Murray sobre Djokovic, previo a la final de Wimbledon 2013. Para el británico, la amistad con los mejores, con aquellos que compiten por los grandes hitos, durante lo que dure su carrera, es imposible. Sin embargo, en el Argentina Open tenemos al contraejemplo. Mónaco y Nadal, dos grandes amigos del circuito.

Juan Mónaco, quien lo conoce a Andy desde los 14 años cuando entrenaban juntos en España, en la Academia Sánchez- Casal, opina sobre esta frase del escocés. “Creo que es el humor de Andy. Él es muy amigo de los ingleses y tiene varios dentro del circuito”, dice Pico, quien comparte el Argentina Open con Nadal, con el que quedó afuera en cuartos de final de dobles. “Te puedo decir que el latino es muy distinto al inglés, al suizo. Nosotros somos más abiertos. Y con los españoles tenemos una gran relación. Tal vez somos más alegres en ese sentido. En lo persona,l puedo decir que Rafa es un gran amigo de mi vida. Lo conozco desde los 15 años”, le aclara Mónaco a argentinaopenatp.com.

Sin embargo, y continuando con la idea de Murray, la amistad con Rafa comenzó antes de que fuesen profesionales. Mónaco recalca que fue mediante el tenis, en España, cuando ambos eran muy chicos y entrenaban juntos. “Él vivía en Mallorca y yo en Barcelona. Durante los primeros torneos, en los Satélites [actualmente Futures], competíamos juntos. Después, en contra por equipo: yo representaba a mi club y él al suyo. Ahí nos enfrentamos varias veces y le gané. Por más que él te diga que no, le gané”, comenta Mónaco, quien en el circuito ATP tiene un récord de 1-5 frente a Nadal. “Los satélites, los jugamos al mismo tiempo. Después, obviamente él pasó a otra escala y jugó a un nivel superlativo. Pero la primera etapa, de 2003 a 2005, la hicimos juntos”, señala el tandilense con respecto al precoz despegar de Nadal.

En los pasillos del Buenos Aires Lawn Tennis Club, las opiniones están divididas. Por ejemplo, Paolo Lorenzi, eliminado por Federico Delbonis en octavos de final, cree en la posibilidad de hacer buenos amigos en el circuito, pero no lo ve sencillo. “Es muy difícil. Puede pasar porque se viaja mucho tiempo con la misma gente, con una misma persona. Puede ocurrir, pero es muy complicado”, le dice el italiano a argentinaopenatp.com. Además, el español Albert Ramos, quien en segunda ronda perdió con su compatriota Nicolás Almagro, brinda su opinión sobre el asunto. “No es fácil porque al final, entre comillas, todos tus amigos son tus rivales y cada uno quiere lo mejor para él y quiere ganar. Hay relación cordial, no te diría amistad, amistad, pero sí una muy buena. Con la gente que yo me llevo bien, si tuvieran cualquier problema les ayudaría como a un amigo. Lo que pasa es que algún día nos puede tocar jugar en contra y esa situación es un poco más complicada. No es imposible tener amigos en el circuito, pero no todos son amigos”, dice el catalán de 27 años.nadal mónaco

Otro que se sumó al debate fue el santafesino Facundo Bagnis, quien fue eliminado en octavos por el esloveno Blaz Rola. “Depende de la personalidad de cada jugador. En el circuito ATP veo más que cada uno comparte con su equipo, está totalmente alejado y cada uno lo lleva de una manera diferente. En mi caso tengo grandes e íntimos amigos con los que a veces me toca compartir o no torneos”, dice Bagnis. “En el caso de Murray y de los mejores del mundo es diferente, porque es un poco como la frase de que ‘el éxito te lleva a la soledad’ y el otro día escuchaba algo parecido en Bielsa”, cierra Facu, quien en San Pablo debió enfrentarse a uno de sus mejores amigos del tour.

“En Brasil me tocó jugar con Fede Delbonis y casi toda la semana estuvimos durmiendo en la misma habitación. El día anterior al partido, donde aún no sabíamos que nos íbamos a enfrentar [Bagnis fue Lucky Loser y se enteró durante la misma jornada]. Ese día, cada uno hizo la suya, entró en calor, jugamos el partido, que fue largo, parejo y los dos quisimos ganarlo. Al terminar el match estábamos haciendo el doping y almorzando juntos. En esa hora y media, dos, que dura el partido somos plenos rivales, pero después volvemos a ser amigos”, señala el tenista de 24 años.

Están los que creen en la posibilidad de una amistad fuerte en el circuito. Otros, por el hecho de ser posibles rivales cada semana, no. Mónaco y Nadal, quienes comparten la pasión por el fútbol y la play station, disfrutan de su tiempo juntos en el ATP porteño. “Es algo que lo veníamos hablando hace tiempo, desde que él me comentó que iba a competir en Buenos Aires. Me dijo: '¿Y si jugamos dobles en Buenos Aires?'. La verdad que fue una linda propuesta. Es una manera de que él se sienta acompañado", dijo Pico antes de su debut con Rafa en Buenos Aires.

Sobre su experiencia en el dobles, donde durante esta temporada fueron campeones en Doha y en Buenos Aires participaron de su sexto torneo como pareja, Mónaco lo vio como una oportunidad para pasarla bien. “Con la mano en el corazón, ganar un partido o dos no nos va a cambiar mucho en nuestra carrera. En lo personal vamos a tener una satisfacción enorme porque somos amigos y estando dentro de una cancha con él yo la paso de diez y él también. Nos reímos todo el tiempo”.

Por Julián Polo.