La vida te da sorpresas

Dolgopolov da el golpe ante Nishikori y gana su primer título en Buenos Aires.

Por Marcelo Androetto

Buenos Aires, 19 de febrero, 2017.- Alexandr Dolgopolov dio un verdadero batacazo al derrotar en la final al máximo favorito Kei Nishikori por 7-6 (4) y 6-4, y sumar su nombre a la selecta galería de campeones del Argentina Open presentado por Buenos Aires Ciudad.

El número 66 del ranking ganó el tercer título en su carrera, el primero desde Washington 2012 y el segundo sobre polvo de ladrillo tras Umag 2011, frustrando al número cinco del mundo, que perdió su sexta final consecutiva en el circuito tras la obtenida en Memphis el año pasado.

Dolgopolov fue un “tapado”, el campeón que nadie esperaba. En sus tres presentaciones anteriores en el BALTC nunca había pasado de octavos de final. Y este año llegó con el antecedente de haber perdido diez de sus último once partidos en el circuito. Sin embargo, ya el Argentina Open cambió drásticamente la tendencia: no cedió ningún set en cinco partidos.

El ucraniano se torna en muchos pasajes un jugador indescifrable para sus rivales. Y lo fue también en el court central Guillermo Vilas, bajo los agobiantes 30 grados de la tarde dominical porteña. Con un saque efectivo y un juego agresivo en los momentos clave de los partidos, para triunfar en 1:41 horas.

No es novedad que a Nishikori en Buenos Aires le ha costado el primer set: lo cedió ante Diego Schwartzman en el debut y también frente a Carlos Berlocq en semis. En este caso, Dolgopolov lució más sólido desde el arranque y más allá de que desperdició varias chances de quiebre –cinco en el séptimo game- salió a jugar con voracidad el tie break y se lo llevó con dos mini breaks.

Esta vez, las segundas partes no fueron buenas para el japonés. Porque el ucraniano no aflojó físicamente y siguió arriesgando. Nishikori no estaba cómodo en el partido y Dolgopolov pegó en el momento justo: quebró para 4-3 y enseguida mantuvo  su saque. Poco después sacó para partido y cuando Nishikori la dejó en la red el ucraniano supo que en Buenos Aires estaba viviendo un domingo de gloria y de resurrección tenística.

“Estoy contento por estar de regreso a mi mejor nivel, jugué un tenis grandioso, hacía uno o dos años que no lo hacía de esta forma. Creo que la clave fue que fui agresivo en los momentos clave”, afirmó Dolgo, el campeón inesperado.