Mónaco, revitalizado | Argentina Open ATP

Mónaco, revitalizado

A los 30 años, Pico recupera la confianza y disfruta de su tercera final en Buenos Aires.

Buenos Aires, 1 de marzo, 2015.- Luego de casi dos meses de pretemporada en la sierra tandilense, dónde Juan Mónaco preparó la gira por Oceanía, los resultados en Australia no fueron los esperados. Al terminar su participación en el primer Grand Slam de la temporada, donde sería eliminado en primera ronda por el italiano Simone Bolelli, Pico lucía desmotivado. Frustrado por la respuesta de su cuerpo que, a pesar de la completa preparación, no respondió como él esperaba. De hecho, en algunas declaraciones se podía auscultar que el futuro del argentino era incierto. Después de dos meses, su perspectiva es totalmente diferente. Mónaco disfruta de su tenis y luce renovado. Hoy, ante Rafael Nadal, en la final del Argentina Open, intentará seguir cambiando un panorama que hace un tiempo pintaba distinto.

“Mentalmente, el tenis es un deporte de los más duros. Es complicado, estás solo y perder no es bueno. Había hecho una pretemporada muy intensa de siete semanas y media para ponerme bien de la parte física y, después de Australia, terminé con muchos dolores en la espalda y en la muñeca. Tal vez eso fue lo que más me desilusionó. No tanto perder un partido. Porque te puede tocar un rival duro y podés perder, más en los primeros torneos del año. Lo que más me frustró fue que físicamente no estaba bien. Estaba con muchas molestias, muchos dolores que no me permitían desarrollar un juego, una estrategia”, le contaba Mónaco a argentinaopenatp.com, quien desde hace un tiempo es entrenado por Diego Junqueira, con el aporte ahora  también de Mariano Zabaleta, dos ex tenistas oriundos de Tandil al igual que Pico .

“Ahora la cosa es diferente. Empecé a sentirme mejor, los triunfos empezaron a llegar y eso es más motivante, por eso mi imagen se ve de otra manera”, afirmó el actual 60° del ranking, quien disfruta de estas dos últimas semanas (hizo cuartos en Río de Janeiro) en las que revitalizó su tenis y su confianza.

Desde muy chico, la meticulosidad fue algo que distinguió a Mónaco. En sus primeros años, cuando transitaba el secundario, Pico “ahorraba tiempo” al prestar atención en sus clases. Luego, no tendría que estudiar demasiado y podría invertir más horas practicando tenis, su pasión. Esta dedicación por el deporte de la raqueta y todos sus cuidados –alimentación, preparación física y demás- continúa presente en su trabajo diario. También, sigue dando sus frutos. “Siempre creo que si uno es profesional, se alimenta bien, descansa, prioriza los entrenamientos puede alargar su carrera. En la actualidad hay muchísimos tenistas de 32, 33 años que todavía siguen luchando y están ahí metidos. Para mí es una motivación. El creer en seguir trabajando con un buen esquema, un buen equipo, uno puede seguir progresando. No importa cuál sea la edad. Tal vez soy un poco meticuloso porque me dio resultados el trabajar duro. Es difícil para mí entrar a un entrenamiento y estar relajado. No lo veo de esa manera. Tampoco tengo el talento para entrenar poco”, agregaba con sinceridad el treintañero, quien durante esta semana recibió la confirmación de su ausencia en el equipo argentino de Copa Davis que enfrentará  a Brasil el próximo fin de semana.

Luego de ganar su semifinal frente a Nicolás Almagro, el festejo de Pico no tuvo la vehemencia que mostró en su victoria de cuartos de final sobre el uruguayo Pablo Cuevas. En esa ocasión, Mónaco terminaría arrodillado en el polvo de ladrillo del estadio Billoch Caride. El festejo fue similar al que se puede ver al ganar un torneo. Para el ex Top Ten, ocho veces campeón ATP, unas semifinales no deberían ameritar tal festejo. Sin embargo, Mónaco vive este torneo de una manera especial. Se siente de vuelta. “Es raro. Uno no lo piensa, sale. Tal vez era un poco de desahogo por lo largo que fue el partido, el calor que hacía y el rival era bueno. Si festejo así es porque lo disfruto. No soy de hacer esas cosas. Esa descarga es buena y me encanta volver a sentir esas sensaciones de nuevo. Es lo que más feliz me hace dentro de una cancha”, agregaba el bonaerense en conferencia de prensa.

Once años transcurrieron desde 2004, cuando, con tan, solo 18 años, en su debut ATP en Buenos Aires, venció al ecuatoriano Nicolás Lapentti y luego a Juan Ignacio Chela. Pasan los años, los torneos y Mónaco sigue aquí, pero la velocidad de los hechos lo sorprende. “Pasaron muchas cosas, muchos años, muchos torneos. Me acuerdo todo de 2004, los partidos que jugué con Lapentti, Chela, Coria en la cancha central. Eran sensaciones nuevas. Tres años después gané el torneo; en 2009, hice final; en 2010; semi y ahora de vuelta entre los cuatro mejores. Es medio loco porque siento que pasa todo muy rápido y lo disfruto mucho. Nunca se sabe cuándo va a acabar esto. El año pasado perdí en primera vuelta y no me quería ir con esa imagen del torneo de Buenos Aires que me dio tanto. Hoy estoy feliz, contento, con la ilusión de poder llegar a jugar otra final”, comentaba Mónaco hace unos días. Hoy, a partir de las 14, buscará su segundo título en Buenos Aires ante el mallorquín Rafael Nadal.

EL APORTE DE MARIANO ZABALETA

A partir de este torneo, Mariano Zabaleta se sumó al equipo de trabajo de Pico Mónaco. Luego de un esporádico aporte en 2011 –cuando trabajó durante seis meses, en conjunto con Francisco Clavet-, el Negro, también tandilense y ex 21° del mundo en el 2000, retorna al grupo más cercano del argentino. La interrupción de aquella participación fue porque durante tres años Zabaleta ocupó la sub-capitanía del equipo argentino de Copa Davis.

Desde hace un año, Mónaco trabaja junto a otro ex jugador de la fructífera localidad bonaerense, Diego Junqueira. Zabaleta es una nueva incorporación que, en su primer certamen, ya ofrece los resultados. “A Pico lo conozco de hace muchos años y tengo una gran relación. Como el año pasado terminó mi vínculo con la Copa Davis, Juan me propuso este año si lo podía acompañar un par de semanas. Como estoy en Buenos Aires, trabajando en Pura Química (programa de televisión de ESPN), pude arreglar de viajar seis semanas con él, que es lo que lo voy a acompañar en el año. Empezando en Miami”, le dijo Zabaleta a argentinaopenatp.com. “Estoy feliz por este gran resultado. Chuky (Junqueira) viene trabajando desde el año pasado y está haciendo las cosas muy bien. Se complementan bárbaro. Los tres, al ser de Tandil, y conocernos de toda la vida, estamos muy contentos de poder ayudarlo”, señaló el ex tenista que ayer cumplió 37 años.

“Esta semana fue mágica. Estar en la final frente a Rafa Nadal, que es amigo de él de toda la vida, incluso hemos cenado varias noches juntos, me pone muy contento. Pico si juega bien en la final  tiene posibilidades de ganar. Es un partido muy lindo, especial porque son amigos desde hace muchos años. Rafa es un gran jugador, lo respetamos mucho, pero Pico está entrenado física, tenística y mentalmente para ganarle a cualquiera”, agregó Zabala, quien es positivo de cara a la final que conmueve al mundo del tenis en Argentina.

Por Julián Polo.