Nadal, volver y ganar | Argentina Open ATP

Nadal, volver y ganar

En un estadio colmado, el español venció a Argüello y avanzó a cuartos.

Buenos Aires, 25 de febrero, 2015.- El público no aguantaba más. La ansiedad que venía acumulando desde hacía meses, cuando se enteró que su ídolo vendría al Argentina Open, finalmente pudo ser descargada. El momento llegó. El momento fue hoy, en el estadio Billoch Caride, que lució como en sus mejores épocas. Mientras el presentador nombraba el extenso palmarés de Rafael Nadal, los espectadores no podían contener la euforia. Los alaridos escapaban de sus labios e interrumpían la protocolar presentación. Diez años después de su última presencia -por los puntos- en Buenos Aires, Nadal volvió y ganó. Facundo Argüello fue el primer partenaire de una historia que por ahora tiene final incierto.

Adonde Rafael Nadal iba, los celulares, tabletas, cámaras digitales y demás dispositivos electrónicos lo perseguían. Todos querían su foto. Todos querían retratar ese momento que tanto estaban esperando. El día llegó. Y desde mucho tiempo antes, la expectativa era altísima. El público colmó las tribunas del court central del Argentina Open presentado por Buenos Aires Ciudad. Cerca de 6.000 espectadores acompañaron la victoria de Rafael Nadal sobre Facundo Argüello por 6-4 y 6-0, en 64 minutos de partido.

El primer set fue el que tuvo más emociones. En los primeros dos games, el cordobés de 22 años sintió los nervios de estar ante el nueve veces campeón de Roland Garros. Luego, al entender que no tenía nada que perder, soltó su brazo y se plantó ante el mejor jugador de la historia sobre polvo de ladrillo. Acompañado por algunos errores no forzados del manacorí de 28 años, Argüello logró encadenar tres juegos consecutivos, incluído un quiebre de saque al máximo preclasificado del ATP de Buenos Aires. Más tarde, Rafa reaccionaría y tomaría el liderato del marcador rompiendo dos veces el servicio del argentino para ponerse 5-3 arriba.

Las confirmaciones de sus juegos de servicio determinarían el resultado final del set inicial. Un 6-4 que entretuvo al público y también consumió la energía del local. “Un honor y un placer volver a esta pista a jugar individual. Nunca es fácil cuando vienes de perder un partido como el que perdí en Río de Janeiro. Empecé con un poquito de nervios al principio. Me costó. Creo que Facundo hizo un buen primer set”, comentó el español luego del match.

La tribuna también era protagonista, no solo por su efervescencia sino por algunas personalidades del ambiente. Guillermo Vilas, máximo ganador de torneos sobre polvo de ladrillo, veía -junto a su esposa y su hija mayor- al tenista que probablemente acabe con su record. Nadal tiene 45 torneos sobre arcilla, mientras que Willy tiene 46. Además, Gastón Gaudio, ganador de Roland Garros en 2004, seguía de cerca el match. El Gato, otra gloria de la superficie naranja, estaba acompañando al equipo de trabajo de Argüello, a quien en otras oportunidades ya había aconsejado.

Volviendo a lo que ocurría dentro de la cancha, el segundo set sería un monólogo de lo que Nadal sabe hacer sobre polvo de ladrillo. Es decir, aplastar a sus rivales. En apenas un suspiro, el mallorquín empezó a mandar con sus golpes de fondo de la cancha. Un rotundo 6-0 acabó con las ilusiones del argentino, pero avivó aún más de los espectadores que se aseguran otra jornada para disfrutar de él, aquel que revoluciona todo lo que toca.

“En el segundo me sentí más cómodo. Empecé a dirigir mejor las pelotas, a atacar más con mi drive. Feliz de la victoria y de estar en cuartos de final. El cariño que me da la gente aquí es importantísimo para mí”, cerró el español en la nublada noche de Buenos Aires. En cuartos, su rival será otro argentino, el azuleño Federico Delbonis, quien, frente a Rafa, será visitante.

LA FIEBRE NADAL

Tres horas antes del comienzo del partido entre Nadal y Argüello, fuera del predio del Argentina Open ya se vivía la fiebre española. Una larga cola de espectadores esperaba impaciente la apertura de las puertas del Buenos Aires Lawn Tennis Club. En ese mismo momento, en la cancha 13, Nadal entrenaba junto al bellvillense Pedro Cachin. A unos metros, decenas de fans aguardaban por la salida de su ídolo, quien al finalizar fue a firmar autógrafos. En otro extremo de la cancha de entrenamiento, donde solo un selecto y autorizado público tenía acceso, algunos intentaban colgarse del alambrado para sacar una foto. Además, desde lo más alto del estadio Billoch Caride, otros visualizaban el entrenamiento del mallorquín que revoluciona Buenos Aires.

 

Por Julián Polo